En el Día de la Industria, la vicepresidenta recorrió una empresa de Ituzaingó y reivindicó la industria nacional.
En medio de su creciente enfrentamiento con Javier Milei, Victoria Villarruel aprovechó el Día de la Industria para visitar una empresa metalúrgica de Ituzaingó y reivindicar la producción y el empleo nacional, en uno de los sectores más golpeados por el actual modelo económico.
La vicepresidenta recorrió Cíntolo Hermanos, una firma metalúrgica argentina fundada en 1932 que actualmente genera más de 200 puestos de trabajo en el conurbano bonaerense. “Es parte de nuestra gran industria nacional”, destacó Villarruel en un mensaje publicado en sus redes sociales.
“Conocer de cerca empresas que producen, invierten y generan empleo…”, escribió la titular del Senado, en una definición que adquiere un particular peso político por el contexto de tensión que mantiene con el Gobierno y sus reiterados cuestionamientos a Milei.
La elección de una empresa metalúrgica para su actividad por el Día de la Industria no pasó inadvertida. Se trata de una de las ramas manufactureras que atraviesa una fuerte retracción y que viene reclamando por el impacto de la caída del consumo interno, los costos y la competencia de productos importados.
Según el último índice de producción de la Asociación de Industriales Metalúrgicos de la República Argentina (ADIMRA), correspondiente a julio, la producción del sector se encuentra casi 20 puntos por debajo de 2023. Además, en los primeros siete meses de 2026 acumuló una caída del 5,5% respecto del mismo período del año anterior.
El deterioro también se refleja en el empleo: en los últimos 24 meses, la industria metalúrgica perdió alrededor de 20.000 puestos de trabajo.
En ese escenario, el mensaje de Villarruel volvió a poner sobre la mesa una de las discusiones de fondo que atraviesan a la administración libertaria: el impacto de las políticas económicas sobre la industria argentina.
La actividad se produjo pocos días después de que la vicepresidenta volviera a confrontar públicamente con Milei. Villarruel cuestionó al Presidente por sus declaraciones y aseguró sentir una “genuina preocupación por su estado y por las persecuciones imaginarias que, según sostuvo, replica en Argentina y el exterior”.
La respuesta del Gobierno llegó de la mano del jefe de Gabinete, Diego Santilli, quien le reclamó que dé “un paso al costado” si no está de acuerdo con el rumbo de la gestión y que arme su propio proyecto político.
Ahora, Villarruel eligió otro escenario para expresar sus diferencias. Sin confrontar directamente con Milei, puso el foco en una empresa que produce, invierte y genera empleo y reivindicó a la “gran industria nacional”, precisamente cuando el sector metalúrgico atraviesa uno de sus períodos de mayor contracción de los últimos años.
