El “manifiesto” que divulgó el partido no fue coordinado con los gobernadores; crecen las diferencias por no acompañar la ofensiva opositora contra Adorni; la Fundación Pensar difundió un informe crítico sobre consumo, empleo e ingresos.
El Pro empezó a marcar diferencias más visibles con el Gobierno de Javier Milei. Sin romper con la Casa Rosada ni cuestionar los pilares centrales del programa económico, el partido de Mauricio Macri endureció su discurso sobre el deterioro social y el humor económico.
Lo hizo a través de un nuevo informe de la Fundación Pensar, el think tank de Pro, y de un “manifiesto” difundido este domingo en redes sociales donde se cuestiona al gobierno por pedir “sacrificios que no están dispuestos a hacer”. Algo que se leyó como una crítica implícita a la polémica que rodea a Manuel Adorni.
Pero esa nueva estrategia ya genera tensiones internas: mientras la conducción partidaria busca tomar distancia del oficialismo y posicionarse como “el próximo paso” del cambio, hay quienes rechazan esta postura y pretenden sostener la buena sintonía con el gobierno libertario.
Según informaron, el último posteo en X del partido fue sin consultar a ninguno de los gobernadores Pro: Ignacio Torres (Chubut), Rogelio Frigerio (Entre Ríos) y Jorge Macri (CABA). Tampoco a dirigentes “con peso territorial y político”, como Cristian Ritondo o Guillermo Montenegro. La crispación de una porción de la dirigencia amarilla hacia Macri se espiralizó en las últimas horas. “Bastante calentura”, resumió un referente del espacio.
En Diputados esta tensión, según consigna La Nación, se traduce en algo concreto. La mayoría quiere eludir cualquier ofensiva parlamentaria contra el jefe de Gabinete. Piensan que el “manifiesto” los pone en una encerrona interna. El expresidente, en cambio, fue uno de los primeros en calificar como “desacertada” la decisión de Milei de nombrar Adorni como ministro coordinador, tras la salida de Guillermo Francos.
El informe de Pensar fue difundido en simultáneo con una nueva etapa del reposicionamiento político de Macri. El expresidente viene recorriendo el país con el “Próximo paso tour”, una serie de encuentros partidarios con los que busca instalar la idea de que Pro debe ofrecer una alternativa propia para la próxima etapa política. La estrategia comenzó a delinearse en marzo, durante el encuentro de Parque Norte, donde Macri planteó que Pro debía “completar lo que sigue a este gobierno”.
Ese proceso de diferenciación tuvo un nuevo capítulo este domingo. A través de un “manifiesto” difundido en X, Pro sostuvo que acompañar el cambio “no es aplaudir todo” y cuestionó a sectores del oficialismo por actuar “con soberbia, con arrogancia o pidiendo sacrificios que no están dispuestos a hacer”.
Pero esta postura abre diferencias internas dentro del partido. Sobre todo con los sectores que priorizan una alianza electoral con La Libertad Avanza (LLA) para el próximo año.
En el bloque de diputados nacionales rechazan quedar asociados a cualquier intento opositor de avanzar contra Adorni. De hecho, referentes parlamentarios de Pro aseguraron que no darán quorum este jueves en la sesión impulsada por la oposición para debatir los proyectos de interpelación al jefe de Gabinete.
“Ni el bloque fue consultado, ni Jorge Macri fue consultado, ni Rogelio Frigerio fue consultado. Para nosotros no cambia absolutamente nada”, resumió un dirigente de Pro en Diputados sobre el posteo de Pro en X, molesto con la estrategia de la conducción nacional. Puertas adentro, varios referentes cuestionan a Macri por utilizar el partido como plataforma de reposicionamiento personal sin contemplar las realidades provinciales ni las negociaciones locales con los libertarios.
Las diferencias se observan con claridad en la provincia de Buenos Aires. Allí, Cristian Ritondo -titular de Pro bonaerense y jefe del bloque en Diputados- ya adelantó que buscará un acuerdo electoral con LLA para enfrentar al oficialismo de Axel Kicillof. Una lógica similar atraviesa a otros distritos, donde los referentes locales prefieren evitar una confrontación directa con Javier Milei y, especialmente, con Karina Milei, presidenta nacional de LLA.
El contraste más fuerte apareció, sin embargo, dentro del propio universo oficialista. Patricia Bullrich, senadora de LLA y exdirigente central de Pro, fue la primera en reclamar públicamente explicaciones a Adorni. Le pidió que presentara “inmediatamente” su declaración jurada patrimonial para justificar sus gastos, propiedades y deudas.
Bullrich hizo lo que el Pro evitó hacer hasta ahora: exigir respuestas políticas al jefe de Gabinete. La reacción de Milei fue inmediata. El Presidente volvió a respaldar públicamente a Adorni y, según trascendió, durante la última reunión de gabinete les pidió a ministros y secretarios cerrar filas detrás de su funcionario y alinearse con la estrategia oficial frente a las denuncias.
