El Presidente interpretó el acuerdo de culpabilidad de Fred Machado por lavado de dinero como prueba de inocencia de Espert, pese a que es un arreglo procesal típico en Estados Unidos.
Una típica maniobra judicial de acuerdos, habitual en el sistema norteamericano para evitar penas máximas tal como suele verse en las películas, fue interpretada por Javier Milei como una reivindicación total de su aliado político José Luis Espert.
“Fred” Machado, el empresario vinculado a la financiación de la campaña de José Luis Espert, alcanzó un acuerdo de culpabilidad con la Justicia de Estados Unidos que aún tiene que ser refrendado por el juez.
Tras su extradición a fines de 2025, el financista admitió ser culpable de conspiración para lavar activos y fraude electrónico, logrando que la fiscalía federal de Texas retirara los cargos más graves por narcotráfico.
El mandatario libertario utilizó sus redes sociales para atacar duramente a la prensa, asegurando que el fin de los cargos por narcotráfico contra Machado limpia definitivamente el nombre de Espert.
Milei afirmó: “A José Luis Espert le destruyeron la reputación, lo empujaron al ostracismo y quisieron convertirlo en un criminal mediante una operación política y mediática infame.”
Sin embargo, y a pesar de que es popularmente sabido, especialistas en derecho penal y análisis judicial remarcan que este tipo de acuerdos de culpabilidad no equivalen a una declaración de inocencia.
Por el contrario, como consigna Infocielo, forman parte de una estrategia procesal frecuente en Estados Unidos para evitar un juicio por jurado y reducir posibles condenas. El caso guarda similitudes con el de su socia Mercer-Erwin, quien terminó condenada a 16 años de prisión.
Aun así, el Presidente profundizó su defensa pública de Espert y sostuvo: “Hicieron mierda a un tipo inocente. Le arruinaron la vida, le destruyeron la carrera política y buscaron dinamitar a uno de los pocos que llevaba más de 20 años defendiendo las ideas de la libertad en la Argentina.”
Más allá del entusiasmo oficialista del líder de derecha, la situación judicial de Espert en los tribunales argentinos permanece sin cambios. El ex diputado nacional continúa imputado por presunto enriquecimiento ilícito y lavado de dinero en una causa encabezada por el fiscal federal Federico Domínguez.
La investigación local pone el foco sobre los 200.000 dólares que Espert habría recibido de Machado entre 2019 y 2020, período en el que el empresario ya figuraba como un prófugo internacional buscado por la Justicia estadounidense.
En medio de las sospechas, Milei volvió a salir en defensa del legislador libertario y declaró: “¿A quién carajo se le ocurre que, a los 58 años (SIC) y después de toda una vida exitosa de trabajo en el sector privado, el profesor Espert entra en política para lavar dinero del narcotráfico?”.
Mientras el Gobierno exige disculpas públicas al periodismo, denominándolo “basura mediática” por una falsa interpretación de lo que se llama en inglés “Plea Bargain“, la Justicia argentina continúa analizando el origen de los fondos utilizados en el desembarco electoral de Espert y el vínculo financiero con Machado.
