En el justicialismo de Tres de Febrero se desató una fuerte disputa interna que pone en jaque la conducción del partido en el distrito y podría culminar en una elección abierta entre facciones que, hasta ahora, habían mantenido un consenso precario.
Por Mauro Cerielli
El actual presidente del Partido Justicialista (PJ) local, Juan Debandi, enfrenta un desafío “inesperado” por parte de un sector que impulsa al exviceministro nacional Alejandro Collia para disputar la conducción partidaria en una interna que, de confirmarse, reavivaría tensiones acumuladas por las reiteradas derrotas electorales frente a los espacios dominados por Diego Valenzuela.
Debandi, referente de La Cámpora y líder del peronismo de Tres de Febrero desde 2022 cuando fue elegido presidente del PJ local, tendría el respaldo mayoritario de esa organización y del dirigente Daniel Menéndez, ligado a Barrios de Pie y otras expresiones sociales, según fuentes vinculadas al armado político.
Del otro lado, Collia —histórica figura del peronismo y exfuncionario nacional con fuerte llegada en sectores del movimiento— encabeza una propuesta alternativa que reúne a un grupo de dirigentes identificados con distintas corrientes internas. Entre quienes promueven su candidatura figuran la concejala Mercedes Contreras, vinculada al katopodismo, el sindicalista Octavio Argüello de la CGT, la diputada provincial Ana Luz Balor —con cercanía al entorno de Andrés Larroque—, la referente del Movimiento Evita Lis Díaz, y el histórico referente local Horacio Alonso, integrante de la Mesa Peronista del distrito.
La coalición que impulsa a Collia sostiene que la conducción actual —centrada en Debandi— no ha logrado revertir las derrotas frente a Valenzuela y otros espacios no peronistas en las últimas contiendas electorales, y que es necesaria una reconfiguración del liderazgo para fortalecer al PJ de cara a los desafíos políticos de los próximos años.
Desde la vereda opuesta, los apoyos a Debandi se mantienen sólidos en sus grupos de base y entre sectores que valoran la continuidad del liderazgo actual, pese a las críticas por resultados electorales adversos. La contienda entre ambas listas podría formalizarse a través de una interna partidaria, excepto que la Junta Electoral del PJ bonaerense intervenga para ordenar consensos y evitar un choque abierto dentro del justicialismo local, según dirigentes consultados.
La discusión interna en Tres de Febrero ocurre en un contexto de recomposición del peronismo bonaerense tras las elecciones provinciales y nacionales, donde la unidad partidaria ha sido un objetivo central, pero donde en distritos como este, las pulsiones de distintas corrientes vuelven a poner sobre la mesa la necesidad de dirimir liderazgos a través de procesos electorales internos.







