En medio de una creciente tensión política en la provincia de Buenos Aires, desde la Cámara de Diputados bonaerense volvieron a alzar la voz contra la gestión de Axel Kicillof.
En esta oportunidad, el diputado de la UCR bonaerense, Diego Garciarena, apuntó duramente contra el Ejecutivo provincial por impulsar el debate sobre la modificación a las reelecciones indefinidas de los intendentes, relegando las urgencias cotidianas que atraviesan los vecinos bonaerenses.
El legislador marplatense dejó en claro el malestar que genera la agenda del oficialismo en el Poder Legislativo: «Es absolutamente, como mínimo, inoportuno el proyecto», sentenció en declaraciones periodísticas, al tiempo que remarcó que la agenda institucional no puede quedar supeditada a las ambiciones territoriales de un grupo de jefes comunales.
Al trazar un crudo diagnóstico de la realidad provincial, Garciarena contrapuso la iniciativa electoral con las deficiencias que presenta el Estado bonaerense en áreas sensibles como la salud, la infraestructura escolar y la seguridad ciudadana.
«La provincia de Buenos Aires tiene los servicios de IOMA cortados, una inseguridad galopante y escuelas que se llenan de agua cada vez que llueve. Hay 250.000 problemas antes que ponerse a hablar de las elecciones», enfatizó el legislador.
En ese sentido, remarcó la desconexión que percibe entre la agenda de la gobernación y la de la sociedad: «No puede un sistema institucional entero, como el de la provincia de Buenos Aires, y un Poder Legislativo entero ponerse a disposición de 80 tipos. No funciona así la democracia ni funciona así la política».
Finalmente, desde el radicalismo hicieron un llamado a recuperar la responsabilidad institucional en el ejercicio de la función pública. «Nosotros tenemos que gobernar para la gente; los intendentes y los legisladores también tenemos que ser responsables de las cosas que realmente importan», concluyó.







