Jefes comunales de distintos sectores acudieron a la convocatoria del gobernador y el ministro Nicolás Kreplak para abordar los efectos del ajuste nacional en salud. Intendentes radicales piden abordar también la situación del IOMA.
Intendentes bonaerenses de todo el arco político del peronismo, junto a radicales y vecinalistas, acudieron este martes a la convocatoria de Axel Kicillof para participar de un acto contra el ajuste nacional en materia de salud y analizar la situación crítica del sistema sanitario.
A la reunión fueron invitados los 135 intendentes bonaerenses, aunque desde el Ejecutivo provincial descontaban la ausencia de aquellos alineados con la gestión nacional. La expectativa oficial era reunir a unos 70 alcaldes en la sede de Gobernación, en Calle 6 de La Plata.
Tras agradecer la presencia de intendentes “de todo el territorio y de todas las fuerzas políticas”, Axel Kicillof aseguró que la Provincia decidió convocar a los jefes comunales para “mostrar con datos lo que está ocurriendo en la salud”.
El gobernador explicó que la reunión provincial se organizó en la antesala de la marcha federal en defensa de la salud pública prevista para este miércoles y remarcó que la situación sanitaria “tiene un alcance trágico, triste y novedoso”.
“Son números de catástrofe y de una gravedad inmensa. Son números que no se produjeron por un virus sino por una situación económica deliberadamente descargada sobre las provincias, los trabajadores, los sectores populares y los sectores medios”, afirmó.
Kicillof advirtió además sobre el deterioro de indicadores sensibles y sostuvo que “la mortalidad infantil subió un 6,25% en poquísimo tiempo con estas políticas”. “Son vidas”, enfatizó.
El mandatario provincial vinculó directamente la crisis hospitalaria con las decisiones del Gobierno nacional encabezado por Javier Milei.
“Tenemos un 60% más de internaciones por neumonía y todavía no llegó el invierno, con un 80% de ocupación de camas. Es una situación catastrófica y absolutamente evitable. Hay una relación de causa y efecto”, afirmó.
En ese marco, lanzó una de las frases más duras del acto: “Las políticas de abandono de la salud del gobierno de Milei matan, es criminal”.
Kicillof aseguró además que la crisis atraviesa tanto al sistema público como al privado. “Está en crisis el sistema de salud en su componente privado, con las obras sociales y en su componente público”, sostuvo.
El gobernador remarcó que los hospitales bonaerenses comenzaron a absorber la demanda de pacientes que perdieron cobertura médica o ya no pueden afrontar el costo de las prepagas. “Quien recibe todo el abandono que tiene el sistema de prepagas y obras sociales es el sistema público de los hospitales”, señaló.
También cuestionó el cierre del Programa Remediar y el recorte de prestaciones del PAMI, además de advertir por la baja cobertura de vacunación antigripal. “No se produjo la vacunación por la gripe y ahora vamos a tener el problema en las camas de los hospitales”, afirmó.
Finalmente, defendió la respuesta provincial y municipal frente a la crisis sanitaria. “Lo que hacemos ante esta situación en la provincia y los municipios es poner la cara, poner el pecho y no decir que no”, concluyó.








