Durante la inauguración de una base de la UTOI y la entrega de ambulancias, el gobernador bonaerense criticó el rumbo económico nacional, cuestionó los datos del Gobierno sobre la macroeconomía y envió un mensaje a Kristalina Georgieva tras su visita a Vaca Muerta.
En el marco de un acto de gestión en el municipio de Lomas de Zamora, el gobernador de la provincia de Buenos Aires, Axel Kicillof, lanzó duras críticas contra la política económica del Gobierno nacional y la influencia del Fondo Monetario Internacional (FMI), al tiempo que ratificó el reclamo por los recursos recortados a la administración provincial.
Las declaraciones del mandatario se produjeron de manera casi en simultáneo a la recorrida que la directora gerente del FMI, Kristalina Georgieva, realizaba por el yacimiento no convencional de Vaca Muerta junto a funcionarios del Gabinete nacional. Desde el territorio bonaerense, Kicillof buscó marcar una clara diferencia conceptual respecto al destino de los recursos energéticos del país.
“Le quiero recordar a la directora del FMI que ese petróleo que fue a ver es del pueblo argentino. Es nuestro petróleo. Y tendría que usarse para el desarrollo nacional, para la industria, para que lo puedan adquirir y que sea a un costo posible y no impagable”, afirmó el gobernador, al tiempo que reivindicó la recuperación estatutaria de YPF durante el mandato de Cristina Fernández de Kirchner como el hito que permitió el desarrollo del yacimiento.
Críticas a la macroeconomía y la situación social
Durante su discurso, el mandatario bonaerense rechazó los conceptos del Poder Ejecutivo Nacional sobre el supuesto éxito en el ordenamiento macroeconómico y advirtió sobre el impacto del ajuste en la vida cotidiana.
“La construcción liquidada, la industria liquidada, el comercio liquidado. Por eso tenemos los problemas que tenemos”, sostuvo Kicillof. “Nos dicen que hay una situación económica extraordinaria, que es un orgullo. ¿Dónde está eso? Tenemos las familias que no pueden pagarse la comida y tienen que pedir una deuda. Estamos en una situación que no hubo nunca, son números peores que 2001”, agregó.
En la misma línea, cuestionó las prioridades de la política económica actual: “¿Qué macro va a estar ordenada si la gente no llega a fin de mes y tiene miedo de perder el laburo? Ese orden es para el FMI. Nosotros necesitamos orden en los barrios, en las fábricas, en los talleres, en las casas. Ahí necesitamos orden y tranquilidad. El resto es timba”.







