Alerta por tormentas para este jueves. La seguidilla de lluvias se mantendrá ininterrumpida varios días.
El breve respiro primaveral que disfrutaron en el Área Metropolitana de Buenos Aires (AMBA) llegó a su fin para dar paso a un prolongado período de inestabilidad climática. El Servicio Meteorológico Nacional (SMN) emitió un aviso de alerta amarillo que alcanza a 15 provincias argentinas y que tendrá una particular incidencia en el norte y oeste de la Provincia de Buenos Aires, donde se aguardan fenómenos meteorológicos para este jueves.
El cuadro técnico provisto por el organismo oficial anticipa que la región será impactada por lluvias y tormentas de variada intensidad, algunas localmente fuertes o puntualmente severas. Los mapas de previsión meteorológica advierten sobre la llegada de precipitaciones abundantes concentradas en breves períodos, fuerte actividad eléctrica, caída de granizo y ráfagas de viento intensas que podrían rozar los 90 kilómetros por hora.
En materia de acumulación de agua, los especialistas proyectan marcas que oscilarán entre los 40 y los 80 milímetros en las zonas bajo alerta, con la advertencia explícita de que dichos valores podrían ser superados de manera puntual. El pico del fenómeno en territorio bonaerense está previsto para la tarde y la noche del jueves, cuando la interacción de los frentes termine de acentuar las tormentas en el noroeste de la provincia.
Las precipitaciones ya comenzaron a desplegarse en casi todo el territorio bonaerense con disparidad según la región. Durante las primeras horas del miércoles se registraron tormentas de diversa consideración en las franjas suroeste, oeste, centro y norte, al tiempo que el sureste presentó chaparrones y el este permaneció bajo un denso manto de nubes. Con el correr de la jornada, el agua alcanzará de forma generalizada a toda la Costa Atlántica.
Las condiciones severas se concentrarán con mayor fuerza durante el jueves en las localidades del norte y oeste de la provincia. Para la jornada del viernes se espera un cambio en la dinámica de las precipitaciones, transicionando de tormentas hacia lloviznas y chaparrones continuos que mantendrán bajo agua a los municipios bonaerenses antes de dar paso a un fin de semana marcado por la humedad y las precipitaciones aisladas.







